El crédito al consumo se enfría pese a la baja de tasas
Informes de la City y de medios especializados coinciden en que el crédito al consumo sigue débil: pesan la pérdida de poder adquisitivo y la morosidad.
Qué pasó
Distintas publicaciones económicas describieron en las últimas horas un escenario de crédito al consumo todavía débil en Argentina, aun con señales de baja de tasas. Según los textos consultados, las tarjetas y los préstamos personales volvieron a caer en septiembre, mientras que el freno en el ingreso disponible y la morosidad siguen pesando sobre la demanda.
Qué muestran las fuentes
Ámbito informó que el crédito al consumo permanece “congelado” y que la caída del poder adquisitivo y la morosidad frenan el financiamiento en pesos, al tiempo que crece el interés por depósitos y dólares. En paralelo, iProfesional señaló que un grupo de 15 economistas de bancos y consultoras espera un avance acotado del tipo de cambio hacia fin de año, en torno al 2%.
El Banco Central, por su parte, publicó en septiembre un artículo titulado “Hacia una sociedad de propietarios”, donde su superintendente Juan Curutchet analizó la recuperación del crédito al sector privado y destacó el papel de la estabilidad macroeconómica y del ahorro. Esa visión oficial convive con indicadores periodísticos que muestran que el canal del crédito minorista todavía no termina de despegar.
Contexto
En Argentina, el crédito al consumo suele reaccionar rápido a cambios en tasas, ingresos y expectativas cambiarias. Cuando el salario real pierde dinamismo o aumenta la morosidad, bancos y familias tienden a restringir operaciones, incluso si el costo financiero baja.
Por qué importa
La evolución del crédito es una de las variables más observadas por el mercado porque influye en consumo, actividad y calidad de cartera bancaria. También ayuda a leer si la estabilización macro empieza a traducirse en más financiamiento privado o si todavía predomina la cautela.
Clave a seguir
- La demanda de crédito minorista.
- La evolución de la morosidad.
- La relación entre tasas, salarios y consumo.
- La dinámica del tipo de cambio hacia fin de año.











