EEUU y China acuerdan un marco para revisar rebajas arancelarias
Washington y Pekín pusieron en marcha un esquema bilateral para estudiar posibles reducciones arancelarias sobre listas de bienes por unos US$ 30.000 millones por lado.
Qué se acordó
Estados Unidos y China acordaron este domingo un marco de diálogo comercial para estudiar posibles rebajas arancelarias recíprocas sobre determinadas mercancías por un valor aproximado de US$ 30.000 millones por cada parte.
Según el texto difundido sobre el mecanismo, el plan contempla una revisión de listas de productos estadounidenses y chinos para identificar cuáles podrían recibir un tratamiento arancelario menor, siempre dentro de los procedimientos legales internos de cada país.
Cómo funcionará
El esquema forma parte de una nueva Junta de Comercio bilateral de carácter intergubernamental. La instancia estará integrada por funcionarios de ambos gobiernos y supervisada por representantes de mayor rango: Scott Bessent y Jamieson Greer por Estados Unidos, y He Lifeng por China.
El documento indica que las eventuales reducciones no serán automáticas. Cada cambio deberá tramitarse según la legislación nacional correspondiente. Además, los equipos técnicos deberán revisar el desempeño del mecanismo y podrán proponer ajustes, aunque no más de una vez al año, salvo nuevas incorporaciones que se consideren necesarias más adelante.
Contexto
La medida no elimina de inmediato aranceles ni resuelve la disputa comercial entre ambas potencias. Sí abre una vía formal para negociar alivios puntuales sobre bienes seleccionados, en un momento en que el comercio bilateral sigue bajo presión por restricciones y tensiones regulatorias.
El entendimiento también deja abierta la posibilidad de sumar más adelante otros temas comerciales, e incluso grupos de trabajo específicos, como uno vinculado con agricultura.
Por qué importa
- La agenda entre Washington y Pekín puede influir en precios internacionales y flujos comerciales.
- Un alivio arancelario parcial podría afectar sectores industriales y agroalimentarios con exposición a ambas economías.
- El acuerdo marca una reapertura de conversaciones formales, aunque todavía sin rebajas efectivas confirmadas.











